viernes, 8 de agosto de 2008
Mi primera poesía virtual
Y es que ya he escrito antes, pero está es la primera poesía-post. Tiene que ser para ella. La que me acompaña ya hace años. Esa mujercita linda que miro dormida y me gusta, que miro despierto y me gusta, que miro dormido y me gusta. Esa que ahora es mi mitad, y también mi otra mitad, y la otra, y la otra. Esa que conocí casi niña, pero ya mujer, y que ahora es bien mujer, pero siempre algo niña. Es frágil y la amo. Es dulce y la amo. Es ella, es F. y la amo. Ya me casé con ella, así que dicen que ya la poesía no encaja, pero yo pienso al revés, pienso que ahora se merece ya toda mi poesía. Mi musa perfecta, mi tinta, siempre que la veo me hace sonreir, y mi estómago sigue haciéndose complicado, y mi corazón sigue acelerándose, y la sigo amando. Cada luna el amor va aumentando, cada tic, cada tac, el amor va aumentando. Mi hermosa F. Siempre sigue siendo mi complemento, siempre sigue ahí, por favor, sé que a veces soy aburrido, pero abúrrete conmigo, no te aburras de mí, y así juntos hasta nuestro aburrirnos será casi casi divertido. Nunca te olvido niña, nunca te olvido chiquita. Sé siempre mis latidos, mi pulso, mi sangre, mi emoción, mi fuerza. Sé siempre conmigo, sigue pensándome como te pienso, acompáñame en este camino, pues así andando contigo, me siento completo, me siento fuerte, me siento vivo. No todo es alegría, pero contigo el dolor casi casi se desvanece, casi casi ya no está, queda poquito, poquito es fácil, poquito es nada. Tal vez estoy ya divagando, y es que cuando escribo de ti y de lo nuestro y de aquello que hemos llegado a ser, mis pensamientos se embriagan y dificultan escribirte lo que quiero, que es decirte que te quiero. Son 31, pero son 16, los otros 15 fueron solos. Muchas gracias F. Desde adentro, con amor.
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